Historia del distrito de VillaVerde, de Mª Isabel Gea Ortigas

Numero de I.S.B.N. 84-95889-27-7 Depósito Legal M-47.829.2002

Delimitación: Término municipal de Leganés, término municipal de Getafe, río Manzanares, Nudo Sur y carretera Nacional 401 Madrid-Toledo.

Limites: Limita con el distrito de Usera al norte, Villa de Vallecas al este, términos municipales de Getafe y Leganés al sur, y término municipal de Leganés al oeste.

Barrios: San Andrés, San Cristóbal, Butarque, Los Rosales y Los Ángeles.

Altitud media: Entre 603 m. en la colonia Ciudad de los Ángeles y 596 m. en el antiguo pueblo de VillaVerde.

Superficie: 2.028,65 ha.

Historia:

VillaVerde es el distrito número diecisiete de los veintiuno que componen la ciudad de Madrid. Se halla a 7 kilómetros de la Puerta del Sol.

Fiestas: Ángeles, del 10 al 13 de junio; San Cristóbal, del 8 al 11 de julio; de VillaVerde Alto, del 15 al 18 de julio; de VillaVerde Bajo. Del 22 al 25 de julio.

VillaVerde fue el último pueblo anexionado a Madrid, Se anexionó el 31 de julio de 1954. Cuando fue anexionado contaba con barrios en proceso de formación, otros ya consolidados, una amplia zona industrial y un amplio espacio aún rural.
Tras su anexión pasó a formar parte del distrito de Arganzuela-VillaVerde. En 1971 VillaVerde quedó dividido entre los distritos de VillaVerde y Mediodía. En 1988 pasó a formar distrito propio. El casco antiguo de VillaVerde es lo que posterior-mente pasó a ser conocido como VillaVerde Alto.
VillaVerde ha sido una de las zonas más ricas en yacimientos paleolíticos. En la margen derecha de Manzanares se hallaban los yacimientos de Las Carolinas, Quitapenas, Pozos de Feito, Casa del Moreno, Tejar del Sastre (en terrenos del hospital Doce de Octubre), La Perla, Arenero de las Mercedes, Los Rosales, Tejar de San Pedro, Cercanías de la Estación de VillaVerde Bajo y Desembocadura del arroyo de Butarque. En la margen izquierda estuvieron el Arenero del Puente de VillaVerde, Cerro Negro, Arenero de Santa Catalina y El Almendro.
A finales del siglo II a. de C. aparecieron las villas romanas en el campo, siempre a orillas de algún río por efecto de una migración al campo, quedando las ciudades más vacías a causa de una ruralización del mundo romano en aquella época. Eran villas de los ricos y nobles de las ciudades.
En 1928 Pérez de Barradas encontró una villa romana en VillaVerde, asentada sobre un yacimiento paleolítico. Esta villa tenía dos niveles de ocupación, uno del siglo II a. de C. y otro del siglo I a. de C. Estaba situada a ambos lados de la carretera de Madrid a San Martín de la Vega. Entre los restos encontrados se halla una cabeza de Sileno, de alabastro (hoy en el Museo de San Isidro), unos mosaicos así como unas sepulturas.
Durante la dominación árabe, en los alrededores de Madrid se construyeron numerosas almunias o casas de labranza, con jardín, noria y huerta, una de las cuales fue La Algarrada, situada en el término de VillaVerde y de clara raíz árabe.
Cuando Alfonso VI, junto con los caballeros de la orden de Santiago conquistaron Madrid, el rey, en agradecimiento a la ayuda prestada donó unas tierras a los caballeros, situados donde está el paso que hay en el Manzanares en dirección a Vallecas. Así se evitaba que las tierras reconquistadas fueran ocupadas de nuevo por los musulmanes. Con el tiempo, el núcleo de población se llamó Vado de Santiago el Verde, que tomó el nombre de la cercana ermita de Santiago el Verde, situada aproximadamente en el puente del tren Madrid-Alicante sobre el río. Otros dicen que el municipio se llamó VillaVerde por el aspecto verde que tenía dada su situación geográfica entre los arroyos de Butarque y Malvecino lo que hacía que hubiese frondosas huertas. Tan sólo la tradición indica que el origen de VillaVerde fuera la citada donación de tierras porque no existe ningún documento que lo atestigüe. Aunque la existencia de la antigua ermita de Santiago el Verde en estas tierras podría confirmar esta hipótesis.
Por su proximidad al Manzanares, los vecinos se resintieron de la humedad y de la insalubridad de sus vegas, así como de las crecidas del río, por lo que se trasladaron a un lugar más alto y menos húmedo, al emplazamiento actual de VillaVerde, situado cercano a los arroyos Butarque y Horcajo, con lo que las necesidades de agua estaban cubiertas. El primitivo emplazamiento pasó a llamarse Aledaños o Vado de Santiago y el nuevo, VillaVerde, no se sabe bien si por el verdor de los terrenos o en recuerdo del antiguo lugar de Santiago el Verde. El arroyo de Butarque nace en Alcorcón y el de Horcajo, en Leganés. Ambos desembocan en el río Manzanares y cruzan el pueblo uno al norte y el otro al sur.
Como se ha dicho, VillaVerde estaba cruzado por dos arroyos, hoy canalizados, el de Butarque bordeando la zona norte y el de Malvecino, tapado por la avenida principal de VillaVerde y cruzando todo el centro del antiguo pueblo. El traslado del núcleo inicial de VillaVerde a su localización actual se recoge en un documento del año 1400.
Se desconoce el origen etimológico de VillaVerde, bien podría ser por el verdor del paraje, o en recuerdo del antiguo lugar de Santiago el Verde.
VillaVerde era un pueblo agrícola, la mitad de su terreno estaba destinado al cultivo de cereales, frutales y hortalizas que se abastecían de agua con norias del arroyo de Butarque.
En el Fuero de 1222 de Fernando III el Santo aparecen por primera vez los sexmos. El sexmo o circunscripción era la división que existía en tiempos del citado rey de la llamada Tierra de Madrid. La Villa de Madrid tenía uno (Madrid) y las aldeas o Tierra de Madrid, tres, denominadas con el lugar más importante de la circunscripción: Vallecas, VillaVerde y Aravaca. El sexmo de VillaVerde comprendía las villas de VillaVerde, Getafe, Fuenlabrada, Torrejón de la Calzada, Casarrubuelos, Humanejos y Perales.
Entre 1413 y 1414 Santiago el Verde, La Algarrada y Zurita ya aparecen como despoblados y figura como existente el pueblo de VillaVerde. Próximos al pueblo se hallaban las ermitas de Santiago el Verde y la Magdalena.
En las Relaciones de Felipe II mencionan VillaVerde como una aldea perteneciente a la jurisdicción de Madrid y se indica que es un pueblo antiguo que dista de Madrid una legua grande. Como no poseía bosques no tenía leña, así que los vecinos iban a proveerse a Manzanares el Real. Añadían que el clima era templado y que había pocos viejos en el lugar. A media legua tenían el río Manzanares que, aunque tenía poco caudal, al pueblo no le faltaba agua porque tenía dos arroyos. La tierra estaba dedicada a la agricultura.
En el siglo XVI, VillaVerde fue aldea realenga propiedad de Felipe II. Pertenecía al reino de Toledo, dependía juridiscionalmente de Madrid, judicialmente de la Chancillería de Valladolid y eclesiásticamente del arzobispado de Toledo.
Según las citadas Relaciones, el pueblo tenía 250 vecinos (para hallar el número de habitantes hay que multiplicar por 4,2, que es la media de miembros que componen una familia) la mayoría de ellos dedicados a la agricultura. En su término existieron caseríos ya despoblados en aquel entonces y cuyos habitantes se fueron a vivir a VillaVerde: Zorita y La Algarrada.
VillaVerde se hallaba a una legua grande de Madrid. Está situado en un lugar llaño, en las llamadas "lomas de Madrid". Existían varios sotos en los alrededores que pertenecían a Madrid que impedían a VillaVerde tener terrenos suficientes para cultivos. Además, escaseaba la leña y tenían que ir hasta Manzanares el Real y apenas había caza y pesca porque el Manzanares era un río escaso de agua.
En VillaVerde no existían hospitales ni conventos, ni edificios importantes, tan sólo las casas de sus habitantes, de pobre construcción.
La iglesia de San Andrés era la parroquia del pueblo. Se desconoce la fecha de construcción pero ya se cita en las Relaciones de Felipe II. Constaba de tres naves. La nave central estaba decorada con un artesonado mudéjar construido en madera de nogal. Las naves laterales, más estrechas, tenían cada una cuatro retablos. El arco que sostenía el coro y la pila bautismal eran de mármol. En 1648 la iglesia de San Andrés fue restaurada, la torre amenazaba ruina y fue restaurada por José Rey. En el siglo XIX volvió a ser restaurada y durante la guerra civil fue destruida desapareciendo la bóveda artesonada y sustituida por una bóveda de cañón con lunetos. El altar está decorado con una pintura que representa a Santiago Matamoros, del siglo XIX.

El Concejo estaba regido por dos alcaldes, dos regidores y un sexmero. Éste permanecía en el cargo un año y era elegido el día de San Blas.
La primitiva ermita de Santiago el Verde se construyó hacia el siglo XVI, en una isla del Manzanares, donde en la actualidad se cruzan el río y la carretera que va de VillaVerde a Vallecas, a unos tres kilómetros de la Villa. Cada primero de mayo se celebraba la festividad de San Felipe y Santiago el Menor, y fue conocida como la romería de Santiago el Verde porque era el día que comenzaban a verdear los árboles. Los primeros en celebrar la fiesta fueron los vecinos del antiguo pueblo de VillaVerde, hasta que en el siglo XVI se unieron los de Madrid. Un siglo más tarde, como la ermita estaba en muy mal estado la romería se trasladó al llamado Sotillo, otra de las islas del Manzanares que era mayor y se hallaba más cerca de Madrid, entre los puentes de Segovia y de Toledo. Esta era la romería por excelencia de los Austrias. Se dice que la fiesta de Santiago el Verde decayó porque Felipe IV murió el 1 de mayo y por luto, la fiesta se trasladó al 15 de mayo, festividad de San Isidro. Recibía el nombre-de verde porque la celebración coincidía con la llegada del verdor de la primavera. Según Jerónimo de la Quintana, el nombre procedía de la «grande frescura y amenidad de sotos».
En la primera mitad del siglo XVII se fundó el hospital de San Andrés, regentado por la cofradía del mismo nombre, hospital que en el siglo XIX ya había desaparecido porque tan sólo quedaba el nombre de la calle donde estuvo ubicado, la denominada calle del Hospital.
Había además dos pósitos, uno de ellos real, y tres tiendas; una de tocino, un colmado y una carnicería. Tenía una taberna, centro de reunión de los hombres del pueblo y donde se vendía vino blanco, tinto y moscatel. Contaba además con un mesón y una posada.
El problema de las tierras blandas y arcillosas de VillaVerde provocaba el mal estado del pueblo y sus caminos en tiempos de lluvia. Por este motivo, el municipio debía pagar un gravamen a la Corte, por el mal estado de camino de Madrid a Aranjuez a su paso por VillaVerde.
La mitad del término de VillaVerde estaba dedicado al cultivo de secano; existían algunas huertas de regadío con agua suministrada por norias y por el arroyo Butarque.
En el siglo XVII VillaVerde era más extenso de lo que ocupa el actual distrito. Pertenecían a VillaVerde la dehesa de la Arganzuela (al otro lado del río), así como parte de Vallecas y de Usera. Las tierras seguían siendo pobres y escasas. Además, desde el aumento de la población de Madrid tras el traslado de la capitalidad en 1561, VillaVerde se veía obligado a abastecer a Madrid el trigo que producía, quedándose el pueblo únicamente con los que sobraba.
En el siglo XVIII VillaVerde seguía siendo una aldea rural dedicada a la agricultura, parte de la cual iban a vender a Madrid. Tenía también cuarenta colmenas cuya miel servía para vender y para el propio consumo.
En el siglo XVIII comenzó el auge de VillaVerde, cuando empezó a ser lugar de paso de la Corte en sus desplazamientos a Aranjuez. En consecuencia se empezaron a construir edificios en mejores condiciones, con un gran jardín y huerto, de algunos nobles. En 1751, VillaVerde tenía 102 casas.
Al afianzarse el pueblo como lugar de paso, llegaban a él viajeros de todas partes: andaluces, extremeños, manchegos, etc. por lo que empezaron a proliferar las posadas y casas de hospedaje, como algunas ventas donde se expedían vino y-algunos comestibles. VillaVerde además producía vino moscatel y carraspada.
El conde de Torrejón, sobrino de Carlos IV, tenía una finca en VillaVerde, con una casa espaciosa y exquisitamente decorada, así como un jardín que ocupaba una gran extensión, mezcla de racionalismo francés y jardín inglés. Incluía además un laberinto y tenía varias huertas. Cuando Carlos IV y su esposa viajaban a Aranjuez, gustaban de parar en casa de su sobrino.
A finales del siglo XVIII y principios del XIX VillaVerde contaba con 204 casas, la mayoría de un piso. Como indica Pascual Madoz en su Diccionario General, en 1849 el pueblo contaba con 400 casas y en su término existían dos paradores, en el Camino Real (Carretera de Andalucía). Tenía además algunas casas de crianza de toros de lidia. Contaba con cuatro fábricas de horno de teja y dos molinos harineros. Tenía una población de 876 habitantes.
Durante la guerra de la Independencia, VillaVerde, al igual que los pueblos de alrededor de Madrid, tuvo que suministrar productos y víveres a las tropas francesas. Y como apenas tenían leña, se vieron obligados a talar una hermosa alameda para suministrar a los soldados enemigos.
Al regreso de Fernando VII, los continuos viajes de la familia real a Aranjuez, parando en la casa del conde de Torrejón en VillaVerde, hizo que hubiera que arreglar el camino de la Ventilla, así como los paradores.
VillaVerde fue uno de los primeros pueblos en conocer el ferrocarril al inaugurarse en 1848 la línea Madrid-Aranjuez que se corresponde en la actualidad con la línea Madrid-Alicante. Por el término también pasa la línea Madrid-Cáceres-Portugal. El ferrocarril afectó al pueblo de VillaVerde. El tren tenía varias paradas en su término y además se construyó una estación que influyó posteriormente en la morfología urbana del distrito. El paso del ferrocarril por VillaVerde provocó la posterior instalación de industrias metalúrgicas vinculadas al ferrocarril. La instalación de una segunda línea férrea Madrid-Cáceres supuso para VillaVerde convertirse en un importante nudo de comunicaciones de la provincia de Madrid.
En el siglo XIX, VillaVerde seguía siendo un pueblo rural, con unas cien casas, generalmente de una sola planta, con corral, huerta, cobertizo para las aves, y una despensa donde guardaban los aperos de labranza. A mediados del siglo ya existían varias villas de nobles que vivían en Madrid pero que pasaban los veranos y largas temporadas en sus fincas.
El pueblo tenía plaza mayor, la iglesia parroquial de San Andrés, una escuela de niños y otra de niñas, la cárcel y el ayuntamiento. Contaba con un manantial llamado "la Cigüeña", pero como era insuficiente para abastecer a todo el pueblo se construyó otra, denominada "la Nueva", frente a la antigua, que a partir de entonces fue conocida como "la Vieja".
La fuente "Nueva" tenía un pilón, en cuyo centro se elevaba un pilar con dos caños que surtían de agua al pueblo. En el pilón abrevaban los caballos y el agua sobrante, que iba a una poza, servía de lavadero. La fuente se inauguró el 15 de noviembre de 1849, y el lugar, desde entonces, se llamó plaza de Isabel II, por el Canal que la surtía. Hoy se denomina plaza de Ágata.
En 1849 VillaVerde tenía 876 habitantes y producía trigo, cebada, garbanzos, algarrobas, hortalizas y melones, productos que vendían a Madrid en su mayor parte.
Una de las fincas más importantes de VillaVerde fue la del marqués de Bélgida, conocida como "La Capona", que disponía de agua potable, casa, cuadras, cochera, pajar, jardín, una charca de pesca y una huerta que ocupaba tres fanegas. En 1834 la finca fue adquirida por el duque de Frías y la bautizó como "La Carmela". Transformó la casa en un edificio de recreo con habitaciones para su familia, su servidumbre y sobre todo, para sus invitados, a los que gustaba invitar. Además, mandó construir unas cuadras para los caballos de carreras que tenía así como un extenso cercado para ejercitar los potros.
En el siglo XIX VillaVerde pertenecía al partido judicial de Getafe. Al final del siglo, VillaVerde tenía ya 1.227 habitantes que vivían en 200 casas, de las cuales, 148 eran de una sola planta.
En el último tercio del siglo XIX, la finca del conde de Torrejón pasó a don Enrique Bragairac y don Francisco Odorre, quienes la bautizaron como "Quinta de Guadalupe".
Otras fincas eran las de "La Boticaria", propiedad de dona Manuela Miranda, la casa y jardín de don Toribio Martínez, y otras de menor importancia. La finca de "La Capona" perdió su esplendor en esta época, su última propietaria, doña María Salomé Ulloa, no la habitó y en su huerto se construyó la nueva estación de la línea a Alicante. En los terrenos de "La Capona" se construyeron además unos talleres de reparación para el ferrocarril, cerca de la carretera de Andalucía. En el término se instalaron además dos estaciones y un apeadero.
En los siglos XVIII y XIX VillaVerde fue el mayor productor de tejas y de mejor calidad que abastecía a Madrid.
En 1877 VillaVerde tenía 1.211 habitantes. La mayor parte eran nacidos en la provincia pero se observa la llegada de gente de fuera para trabajar en la instalación del ferrocarril. El pueblo seguía siendo rural dedicado a la agricultura fundamentalmente: cereales, garbanzos, algarrobas, habas, melones, sandías, así como a cultivos: pimientos, tomates, lechugas, espinacas, etc. y también existían viñas, una de las riquezas del pueblo.
A finales del siglo XIX, la industria más importante de VillaVerde era la fabricación de teja, de gran calidad por el tipo de arcilla plástica con la que estaba fabricada. Además, había otra arcilla muy buena para los escultores. La fábrica "Cerámicas La Nora" estaba situada en la carretera de Andalucía. En sus terrenos se construyó el barrio de San Cristóbal de los Ángeles.
En 1900 VillaVerde contaba con 1.388 habitantes que vivían en 159 edificios. A principios del siglo XX y en las siguientes décadas, se produjo una fuerte avalancha de gente del campo a las áreas industriales de Madrid en busca de trabajo. Alrededor de las industrias comenzaron a surgir pequeñas viviendas sin infraestructuras básicas para dar alojamiento a los obreros. En el término de VillaVerde surgieron en 1910 las barriadas de Las Carolinas, La Perla y el Poblado de la Estación (las dos primeras pertenecientes hoy al distrito de Usera), denominadas inicialmente caseríos. Estas barriadas estaban formadas por barracas y chabolas. Eran casas de una o dos habitaciones, cocina, patio posterior y corral. Como las comunicaciones entre los barrios y VillaVerde eran muy malas, en cada barrio, la vida se desarrollaba de manera individual. Otros barrios de VillaVerde eran Oroquieta, Usera, Orcasitas, La China y la Colonia Moscardó (todos pertenecientes al barrio de Usera menos La China).
Aparte seguían existiendo grandes terratenientes que poseían enormes extensiones de terrenos en VillaVerde arrendados a agricultores del pueblo y también estaban los nobles que aún poseían fincas como el duque de Híjar, el conde de San Rafael, la condesa de Teba y el marqués de Valmediano, entre otros. o como la finca de recreo de Antonio Palacios, una de las más bellas de VillaVerde, situada en la calle que lleva su nombre. Después de la guerra civil sus hijos la vendieron en parcelas.
Durante la guerra civil VillaVerde fue prácticamente destruido por lo que la Junta de Reconstrucción de Madrid, dependiente de la Dirección General de Regiones Devastadas, se encargó de su reconstrucción. La iglesia de San Andrés, con un magnífico artesonado en el techo desapareció en la guerra civil al ser la zona línea de frente. Fue reconstruida en la posguerra. En los años inmediatos a la guerra civil VillaVerde fue reconstruido en su totalidad porque, como se ha dicho, fue destruido por haber sido línea de frente. El Plan de 1946 preveía una doble función para VillaVerde: urbano e industrial. El Plan de 1951 preveía además la construcción de una nueva zona urbana denominada VillaVerde Bajo, en contraposición del casco histórico, que sería VillaVerde Alto. Al sur del pueblo se situó la zona industrial, entre las carreteras de Toledo y Andalucía.
A partir de la década de los cuarenta, VillaVerde pasa a ser de un pueblo rural a villa industrial con la instalación de numerosas fábricas que transformaron las tierras de cultivo, por lo que es el distrito más industrial de Madrid. El índice de concentración industrial de esta zona es tres veces superior al del resto de Madrid. Y crecieron más los pueblos de su término que el propio casco. Además, VillaVerde experimentó un gran cambio con la creación de colonias nuevas en sus alrededores.
En los años 40 y 50 la Obra Sindical del Hogar construyó una serie de colonias en VillaVerde caracterizadas por bloques de viviendas iguales que les dan un carácter monótono, de reducidas dimensiones cada vivienda y de baja calidad en los materiales. La colonia Boetticher y Navarro se construyó al este de VillaVerde para los trabajadores de la fábrica de igual nombre, está compuesta por bloques de viviendas de dos pisos; la colonia San Carlos está situada en el casco de VillaVerde y compuesta por 103 viviendas; la colonia Grupo Experimental se levantó al sur de VillaVerde, estaba formada por 408 bloques de viviendas; la colonia Marconi, junto a la fábrica de igual nombre, para obreros de la misma, estaba formada por 196 viviendas.
En los años 50 eran numerosos los hotelitos o chalés, habitados por gentes que vivían en Madrid y que pasaban en estos lugares los fines de semana, sin mantener apenas contacto con los habitantes del pueblo. Aún se conservan algunos de estos hotelitos en la calle Real de Pinto.
En los años cincuenta, para dar solución inmediata a la masiva inmigración llegada a Madrid se crearon el Poblado de Absorción -conocido también como colonia del Cruce- y la Unidad Vecinal de Absorción.
A finales de los años cuarenta y principios de los cincuenta del siglo XX comenzaron a llegar a Madrid numerosos inmigrantes de otras provincias en busca de trabajo, sobre todo en el sector de la construcción. Como éstos no tenían donde vivir se construyeron sus propias chabolas, por lo que el Estado se vio obligado a construir viviendas para frenar el chabolismo destinando para ellas las zonas más deprimidas de la ciudad. Primero surgieron los Núcleos Satélites en Manoteras, Canillas, San Blas, Palomeras y VillaVerde. Posteriormente, en 1954 se crearon los llamados Poblados de Absorción que, más tarde, se convirtieron en Poblados Dirigidos (Fuencarral, Orcasitas, Entrevías, Caño Roto, los Almendrales, etc.). Carecían de una base infraestructural y de unos servicios y condiciones mínimos. Debían su nombre a que sus constructores eran los propios vecinos que, dirigidos por un arquitecto y unos aparejadores de la Comisaría de Ordenación Urbana, construían las casas que posteriormente habitarían. En los años sesenta se construyeron las llamadas popularmente U.V.A.S., Unidades Vecinales de Absorción que tenían carácter provisional, para alojar a la gente durante un período máximo de cinco años mientras se construían las viviendas definitivas. En total fueron doce repartidas entre Fuencarral, Canillejas, Hortaleza, Carabanchel, Vallecas, VillaVerde y Pan Bendito que terminaron por convertirse en viviendas definitivas con el tiempo. Los encargados de sus diseños eran arquitectos importantes en la construcción de viviendas de Madrid como Fisac, Sáez de Oíza, Molezún, Corrales, Carvajal, etc. Las viviendas eran de diferentes tipos, unas con dos plantas y corral trasero, otras en bloques de cuatro alturas y dos viviendas por piso, etc., todas ellas de reducidas dimensiones. Su principal problema radicaba en la falta de servicios, escuelas, espacios verdes, aparcamientos, etc.
El Poblado de Absorción o colonia del Cruce se llama así por estar en el cruce entre la carretera de Andalucía con la entrada al antiguo pueblo de VillaVerde. Está situado en un espacio triangular entre la carretera de VillaVerde a Vallecas, la carretera de Andalucía y la zona industrial y consta de bloques de viviendas de tres pisos. La Unidad Vecinal de Absorción (UVA) ocupa igualmente un espacio triangular al norte de VillaVerde.
La colonia Ciudad de los Ángeles está situada a la derecha de la carretera de Andalucía, y al norte de VillaVerde. Se empezó a construir en 1951 para dar alojamiento a una población inmigrante llegada de otras provincias de Madrid en busca de trabajo continuándose su construcción en los años 60 y 70. Está formada por bloques de entre cinco y doce pisos.
VillaVerde, junto con Canillejas, fueron las dos primeras zonas industriales del extrarradio que se crearon en Madrid. El suelo llaño de VillaVerde y su carácter rústico propició la instalación de la zona industrial a partir de los años 40.
En 1955, VillaVerde tenía 18.104 habitantes y en 1969, 99.506, la mayoría procedentes de Castilla-La Mancha, Extremadura y Andalucía.
La colonia San Fermín se halla entre la carretera de Andalucía y el camino de Perales. El origen fue a principios del siglo XX, cuando un trapero que vivía en la cercana colonia de Las Carolinas, se vino a vivir aquí y se construyó una casita. La gente pensó que estaba loco y empezaron a llamar el lugar el "barrio de los locos". Hacia 1925 se construyó en sus terrenos la colonia Su Majestad Alfonso XIII, nombre que cambió en la Segunda República por la colonia Popular Madrileña. Las casas, de dos plantas, fueron construidas por el arquitecto Jesús Carrasco. En 1930 se habían construido 450 hoteles. La colonia fue destruida durante la guerra civil y sólo se salvaron algunos hoteles.
Después de la guerra civil, se construyó la actual colonia de San Fermín, el cual debe su nombre al navarro y primer director del Instituto Nacional de la Vivienda, Federico Mayo Gayarre, encargadose la reconstrucción. Y bautizó las calles con nombres de su tierra: avenida de San Fermín, calles de la Estafeta, Elizondo, Lecumberri, Oteiza, etc. Sus arquitectos fueron José Fonseca y José Gómez Mesa.
La colonia Oroquieta debe su nombre a Francisco Oroquieta, dueño de los terrenos donde se asienta la colonia. Hacia 1930 existía aquí una serie de hotelitos y tres o cuatro calles.
Por último, la colonia San Cristóbal de los Ángeles es el mayor de todos los poblados dirigidos, con 4.066 viviendas. Se empezó a construir en 1959. Los terrenos donde se asienta el barrio estaban ocupados por la fábrica de ladrillos llamada "Cerámicas La Nora". Aún se conserva la chimenea de la fábrica a la entrada del barrio, junto a la carretera de Andalucía. Cerca de la chimenea estaban las oficinas, junto a unas palmeras, que ha dado nombre a esta zona, conocida como Las Palmeras. En 1965 ya estaba prácticamente construida la colonia.
El nucleo del pueblo de VillaVerde sigue conservando su carácter rural, sobre todo en torno a la antigua plaza mayor. VillaVerde se ha convertido en una zona eminentemente industrial. La concentración de industrias en VillaVerde ha hecho que sea el distrito más industrial de Madrid.

Algunos nombres antiguos que tuvieron las actuales calles

A partir de 1948 se anexionaron a Madrid los pueblos de Fuencarral, Chamartín de la Rosa, Hortaleza, Barajas, Canillas, Canillejas, Vicálvaro, Vallecas, VillaVerde, Carabanchel Alto, Carabanchel Bajo, Aravaca y El Pardo. Como se ha dicho anteriormente Tetuán fue anexionado en 1948 junto con Chamartín de la Rosa. Las anexiones dieron lugar a que los nombres de las calles de dichos municipios tuvieran que ser revisados y cambiados aquellos que se repetían con los de Madrid. Tal es el caso de las denominadas calle de la Iglesia y las plazas mayores que constituían la calle y la plaza más importantes de cada municipio.

Alberto Palacios, Paseo del: Cañada de Ganado Trashumante
Albino Fernández Lázaro: Barco
Asfalto: Hospital
Doctor Martín Arévalo: Arroyo del Malvecino, Cañada de Ganado Trashumante
Doctor Pérez Domínguez: Santa María
Espinela: Camino Viejo de Pinto
Felipe Castro: Valdenarros
Mariscal Gutiérrez Otero: Cañada, Cañada de Ganado Trashumante
Mayor de VillaVerde, Plaza: Plaza Mayor, plaza de la Constitución
Oxígeno: de la Iglesia
Parvillas Altas: Nueva
Parvillas Bajas: Parvillas
Plata: Atocha
San Lázaro: Barco
Vieja de Pinto: Cinco Flechas